Daedalus 12 – Parte 2: ¡Sonda localizada! Historia de un rescate

Tras la evidente decepción que suponía que día y medio atrás hubiéramos dejado de tener noticias de nuestra sonda #Daedalus12 la única esperanza que teníamos era una etiqueta identificativa colgada en un lateral de la sonda.

Aunque en el fondo teníamos una sospecha que había caído en tierra y que por tanto era solo cuestión de tiempo que alguien la viera, la pregunta era cuando se iba a producir ese encuentro, tal vez unas horas, tal vez unos días, tal vez varias décadas.

Quien nos iba a decir que nos iban a entregar la sonda Daedalus 12 a través de la Guardia Civil

Eran aproximadamente las 16 horas del pasado domingo 16 de diciembre cuando una llamada que se identificó como de la “Comandancia de la Guardia Civil de Valencia” nos preguntaba:

 “¿Es aquí Proyecto Daeeeedalus?”

Obviamente escuchar esas palabras solo podía suponer una cosa, o al menos la más probable: ¡¡Había aparecido nuestra sonda!!.

Nos comentaban que habían encontrado un objeto con una etiqueta identificativa nuestra, que indicaba no manipular y avisar previo a abrir ese objeto. Llamaban para saber si al menos podían retirar el objeto del lugar donde se encontraba. Les dimos las pautas adecuadas para su retirada y preguntábamos donde había sido localizado el instrumento.

“La llamada procede de la Guardia Civil de Requena que ha sido a su vez avisada por un paisano” nos comentaban desde la comandancia.

¡Requena! ¡Justo donde habíamos pensado en un primer momento que había caído Al menos nos quedaba la tranquilidad que si los sistemas fallaron como fue obvio, al menos nuestras estimaciones con patrones numéricos meteorológicos habían acertado de lleno, algo había salido bien y al menos los intentos de localizar durante las horas previas no eran fruto de vanas suposiciones. Finalmente la sonda cayó a unos 10 kilómetros al noreste del punto nº2 del mapa.

La línea roja era la zona estimada de caída con un margen de 10 kilómetros a cada lado. El círculo rojo grande indica la zona sin cobertura móvil. El cuadrado verde indica donde cayó finalmente la sonda

De hecho, el viernes del vuelo, nada más observar que la sonda no daba señales de vida una de las primeras cosas que hicimos fue avisar a los guardas forestales de esta comarca y aledañas para que estuvieran atentos, ante lo que recibimos una respuesta positiva.

Ahora había que ir a por ella. En el viaje me acompañó María Teresa, al igual que en la búsqueda de día y medio atrás. De hecho aquel viernes fuimos el único destacamento del equipo de Daedalus que se quedó por la zona continuando la búsqueda cuando ocurrió la pérdida de contacto. No en vano me recuerdo a mi mismo oteando en la noche a través de la ventana esperando algún reflejo en la zona de Utiel y Requena en busca de nuestra sonda, tenía un presentimiento (aunque en una misión científica quede feo decir esto) que por ahí andaba la sonda. Incluso dormitamos un poco en un área de servicio de Requena aquel viernes esperando una súbita resurrección de la sonda, aunque al final claudicamos y sobre las 7 horas nos dirigimos a nuestros hogares (en Murcia concretamente).


Ver mapa más grande

¿Que otra cosa se puede hacer un domingo por la tarde de diciembre que recoger una sonda extraviada? Rumbo a Requena nos dirigimos: Hacia el norte desde Murcia por Jumilla, Yecla, Almansa, Cofrentes y así hasta llegar a Requena.

“Buenas tardes, somos los que lanzamos el sondeo que ustedes han localizado”. 3 agentes nos recibieron muy amablemente, uno de ellos nos preguntó…

Agente: ¿De donde venís?

María Teresa: De Murcia

A lo que el agente respondió: Ah! De Cartagena.

María Terresa: No no, de Murcia.

Agente: Si si, de Cartagena.

Obviamente la rivalidad entre las dos ciudades de la región nos dio la pista que se trataba de un paisano y por supuesto las batallas entre los barrigas verdes (murcianos) y los aladroques (cartageneros) traspasan los propios límites territoriales.

Fue muy agradable ver todo el apoyo brindado por la Guardia Civil de Requena a la que desde aquí le manifestamos nuestro más profundo agradecimiento.

La sonda en las instalaciones de la Guardia Civil

No en vano, no creo que sea muy habitual que sea la Guardia Civil la que se someta a un interrogatorio, y el nuestro fue concienzudo sobre la zona, como había caído la sonda, si habían observado algo digno de mención, etc.  No queríamos molestar a los agentes y sin embargo se ofrecieron a mostrarnos el resto del sitio.

Llegamos hasta la aldea de “Los Cojos” perteneciente al término municipal de Requena y cerca de un campo de fútbol un sendero nos llevaba hasta un pequeño arroyo. Justo a los pies de aquel arroyo se encontraba un árbol y era fácilmente identificables los restos de látex del globo junto con el paracaídas.

La sonda en el lugar de caída en Los Cojos

No eran fácilmente accesibles pero entre los agentes y nosotros mismos conseguimos recuperarlos para poder determinar algo en alguna posible investigación.

Durante la recogida se hizo obvio que el globo ya había sido avistado en días previos por los vecinos, ya que había caído en la zona más alta de un desnivel, desde donde solo se observaba el globo pero no era visible la etiqueta identificativa, solo el paso del tiempo y alguna racha de viento hizo posible que la sonda volviera a caer al árbol de la zona inferior donde estaba el arroyo, y terminara definitivamente su trayecto.

Restos del globo colgando en el árbol

Tras recoger el material y anotar las coordenadas geográficas nos despedimos de los agentes, tomamos fotografías del sitio e intentábamos anotar mentalmente todos los lugares.

Las redes sociales eran en aquel momento un hervidero de gente alegrándose con nosotros de la recuperación. Sin embargo, pese a la alegría teníamos el sabor amargo de haber perdido todos nuestros sistemas de seguimiento durante el viaje y que solo la afortunada casualidad de tener una etiqueta de este tipo salvó nuestra aventura de haber pasado a abrir la estadística de momento a 0 de sondas no recuperadas, porque como ya hemos explicado en otras ocasiones, si se han lanzado en ocasiones sondas no recuperables, pero nunca hemos lanzado una sonda con intención de recuperar, sin cumplir ese objetivo.

Todo el conjunto de Daedalus 12 recuperado al completo

Otra aventura más, recuerdo que alguien dijo una vez que como el primer vuelo no iba a ser ninguno de los siguientes… lo cierto es que la emoción de las primeras imágenes no es comparable a ningún otro vuelo, pero está claro que estar metido en estas historias no deja a nadie de los involucrados indiferente.

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